Archivo de diciembre 2004

Mis discos favoritos del 2004

Dejamos atrás un año y es tiempo de mirar atrás. En las próximas semanas toda la prensa musical dará a conocer sus listas con lo mejor del 2004. Yo no me las voy a dar de entendido (uno no pasa de simple aficionado), así que me limitaré a contaros qué discos me han gustado más este año.

Voy a dejar fuera de mi lista a dos discos que podrían estar perfectamente en ella: el debut de la banda escocesa Franz Ferdinand, porque apuesto a que va a ser elegido como disco del año en las publicaciones más importantes y que dentro de unas semanas estaréis hasta los mismísmos de encontraros a los de Glasgow hasta en la sopa. Y por otro lado, también dejo “fuera de competición” el “Smile” de Brian Wilson, disco imprescindible en la historia de la música pop, llamado en su día (allá por el 68) a ser la respuesta de los Beach Boys al “Sgt Pepper’s” de los Beatles, y que no llegó a ver la luz debido al precario estado de salud mental de su creador, el Sr. Wilson… Esa maravilla de disco ha sido regrabada integramente este año y por fin ha visto la luz, pero no sería muy correcto considerarlo un disco del 2004. En todo caso, es una joya de pop atemporal que recomiendo a todo el mundo.

a ghost is born, de wilco

Todavía no tengo muy claro cuál es mi disco favorito de este 2004, pero “A Ghost Is Born” de Wilco está necesariamente en mi podio particular. La banda de Jeff Tweedy ha grabado su disco más redondo, tocando todos los palos (las influencias en su sonido son de lo más variado), pero sin dejar de ser ellos: Wilco, la mejor banda de rock americano que uno pueda encontrar hoy en día. Es uno de esos discos que van creciendo con cada escucha, descubriéndote nuevos matices, detalles que habías pasado por alto en un principio y que enriquecen el conjunto… En fin, un disco imprescindible para escuchar con atención y paciencia.

Este año también ha sido el del surgimiento (al menos mediáticamente) de una nueva escena folk norteamericana. Nombres como Cocorosie, Iron and Wine y, especialmente, Devendra Banhart han publicado discos que indican que algo nuevo se está cociendo en esa escena. De todos esos trabajos, me quedo con “Rejoicing In The Hands” de Devendra Banhart. Por lo visto, Banhart es un tipo muy especial, criado en comunas hippies y campamentos gitanos… un alma libre inclasificable que vive en su propio mundo, ajeno a influencias externas. “Rejoicing In The Hands”, al igual que “Niño Rojo” (su otro trabajo publicado en el 2004) es un disco de una calidez y una proximidad extrema. Parece que lo hayan grabado en la habitación de al lado dos amigos con un 4 pistas y 3 cervezas. Pero lo mejor es la delicadeza de las composiciones de Banhart, que como he dicho antes, parece vivir en una dimensión paralela, en un mundo idílico. Sencillamente, delicioso.

Más cosas destacadas: el “Chutes Too Narrow” de The Shins. Un disco de pop POP, es decir, canciones simples y pegadizas, de esas que te encuentras tarareando casi sin darte cuenta en el ascensor cuando subes a clase y que te hacen más llevadero y alegre el día. Sin más pretensiones. Además, “Chutes Too Narrow” tiene una portada chiripitifláutica! Si os gusta el pop, os gustarán The Shins. Así de simple.

Y bueno, este año dos grandes “dinosaurios” han vuelto a demostrar que siguen teniendo muchas cosas que decir: Tom Waits con “Real Gone” (su primer disco sin piano!) y Nick Cave & The Bad Seeds con “Abbatoir Blues/The Lyre of Orpheus” (otra vuelta de tuerca a ese rock sinietro tan suyo). Por desgracia, no puedo decir lo mismo del “Around The Sun” de REM, una gran castaña de disco que me hace reafirmarme en mi opinión: debieron dejarlo hace años, cuando Bill Berry se cansó y se retiró a cuidar vacas en un algún rancho apartado de Athens.

Qué más… discos españoles? Lo cierto es que he escuchado bien poquito. Y no es un reproche que me haga a mí mismo. Los artistas españoles que me interesan se pueden contar con los dedos de… dos manos, siendo generosos. Entre lo que he escuchado, lo que más me ha llamado la atención es “Taxi” de Antònia Font, un grupo mallorquín que se ha sacado de la manga un disco de rock mediterraneo muy apreciable. Definitivamente, no tienen nada que ver con ese mediocre rock catalán que ha estado viviendo de las subvenciones de la Generalitat durante los últimos años… Antònia Font más bien recuerdan a Pau Riba o a Sisa y su pop galáctico. En “Taxi” utilizan un fino sentido del humor y la ironía para denunciar la situación que ha provocado el turismo desbordado y la especulación urbanística en Mallorca. Delirante, pachanguero, corrosivo… es un álbum que te deja un regusto agridulce. Un grupo a seguir en el futuro.

De todas formas, creo que dentro de unos años recordaré este 2004 por la cantidad de conciertos ENORMES de los que disfruté. Entre ellos, dos inolvidables: Brian Wilson en el Festival de Benicàssim (nostalgia de un pasado surfero que nunca viví? no, simplemente la emoción de poder disfrutar en directo del mejor compositor de pop de la historia) y The Magnetic Fields en Valencia (4 años esperando a mi grupo favorito de los últimos 10 años).

Y así es como viví este año (musicalmente hablando). Seguro que me dejo cosas interesantes, y seguro que si escribiera este post de nuevo la semana que viene, recomendaría algún otro disco… pero esto sólo es una lista personal y (muy) subjetiva. Podéis formaros vuestra propia opinión escuchando alguna de las canciones del radioblog. Espero no haber resultado demasiado pedante ;) Por cierto, que me interesa vuestra opinión: cuáles fueron vuestros discos favoritos en el 2004?

2004: una lista personal e intransferible

Lo mejor:


  • ELLA


  • Los nuevos proyectos e ilusiones

  • Algún viejo deseo cumplido


  • Este blog y todo lo que conlleva (básicamente, vosotros)

Lo peor:


  • La barbarie y la sinrazón humana


  • Mi reincidencia en los malos hábitos de siempre


  • El estrés… el maldito estrés

Y lo que espero para el 2005:


  • Lo mejor para todos

Felices fiestas!

En el radio.blog, listen the snow is falling…

Starck: hasta en la birra

cerveza 1664

Primero fue un ratón, luego un sofá, y después un despertador. La semana pasada nos descubrió su colección de relojes de pulsera y ayer su propia cerveza.

Philippe Starck
amenaza con convertirse en algo así como el “Jordi Labanda” o la “Agatha Ruiz de la Prada” del diseño industrial. Claro que todo esto ya lo pusieron en práctica otros mucho antes… La mercadotecnia por encima de todo. Sign of the times!

Vía MoCo Loco

Gruñidos y quejas: la atención al cliente de Telefónica

Hay que ver lo efectivo que puede ser un buen gruñido. Mi historia: me di de alta en el ADSL de Telefónica hace un par de meses y, como parte de una promoción, me enviaron un router Wi-Fi al módico precio de 20 € (céntimo arriba, céntimo abajo). El problema es que el router en cuestión nunca funcionó como es debido. Lo configurábamos y, todo parecía marchar bien, excepto cuando le conectabas más de dos ordenadores, o hacías uso de programas P2P (eMule, soulseek…), momento en el que “petaba” y había que reiniciarlo. En la web del fabricante reconocían que habían tenido un problema con el modelo suministrado a Telefónica, y decían que se solucionaba actualizando el firmware del aparato… pero nunca pude llegar a actualizarlo porque surgía un error extraño durante la actualización y tampoco era cuestión de cargarse definitivamente el router!

Cansado de pelearme con el aparato, y ya que tenía en casa un router antiguo (pero que sigue funcionando a las mil maravillas), guardé el router defectuoso en un cajón… hasta la semana pasada, cuando me decidí a llamar al servicio de atención al cliente para que me dieran una solución.

Pues bien, después de contarles mi problema con el router, me comunican que el aparato está en garantía y, por tanto, si es necesario me dan uno nuevo, pero para eso tiene que desplazarse un técnico a mi casa, lo que me va a costar 40 eurazos... “Oiga, que yo no necesito un técnico. Ustedes me han dado un router defectuoso, y yo sólo quiero que me lo cambien”. Respuesta de la operadora “La única forma que tenemos de asegurarnos de que está defectuoso, es mandando un técnico a su casa”... “Pero, oiga, ¿para qué iba yo a querer cambiar un router que no estuviese defectuoso?”... “Si no está satisfecho con este servicio, comuníquelo al 1004”. Total, que no me colgó, pero casi. Por supuesto, llamé al 1004 con intención de poner una reclamación y exigir el cambio del dichoso router. Pues en cuanto escucharon las palabras “reclamación”, “descontento”, “estafa”, “pasarse a la competencia” y “oficina del consumidor” me pasaron con un gerente comercial que me ofreció un router nuevo en menos de una semana.

Si es que ya lo decía mi abuela: el que no llora…

No es un Mac, es un Macuario!

Ando estos días con mis compañeros de piso dándole vueltas a la idea de montar un ordenador sencillito que funcione como servidor en nuestra pequeña red local. Juntando desechos de unos y chatarra informática de otros podríamos llegar a conseguir un “frankenstein” que cumpliese su cometido.

Con esta idea en la cabeza, ayer acudimos a la universidad, ya que, casualmente, se está deshaciendo estos días de material informático obsoleto. Y tan obsoleto! Apilados en el hueco de una escalera encontramos montañas de torres, placas, monitores de fósforo verde… y una docena de viejos macs. Así que al final terminamos llevándonos a casa una vieja torre (de la que aprovecharíamos la fuente de alimentación, la disquetera y poco más) y dos impecables Macintosh Classic. Arqueología informática, deberían llamarlo.

El ordenador en cuestión: un modelo del año 90 con un procesador 6800 a 8 Mhz, 2 Mb de memoria RAM y un disco duro de 40 Mb. Toda una reliquia! :D Funcionaba? Pues, por desgracia, no. Al encenderlo, lo único que aparece es un “tablero de ajedrez”. En cualquier caso, es un modelo clásico que ocupa poco espacio y con un diseño bastante bonito, así que pensé en dejarlo como objeto decorativo en mi habitación.

Pero, oh!, cuál fue mi sorpresa cuando leí en algunos foros de maqueros que era una tontería tener un mac estropeado en casa, cuando se puede tener un macuarium! Decenas de enlaces con tutoriales de lo que parece ser una fiebre en USA: fánaticos de la manzana vaciando sus viejos ordenadores y reconvirtiéndolos en bonitas peceras! Los tutoriales son de lo más completos y la gente enseña orgullosa sus “creaciones” en galerías de imágenes. Incluso la revista Wired dedica un artículo a explicar esta extraña moda. Eso sí, para conseguir un resultado aceptable hay que dedicarle tiempo y paciencia al asunto. Sólo apto para seguidores de “Bricomanía”.

Ahora mismo, como que no tengo mucho tiempo disponible para algo así... pero es posible que tenga en mis manos un entretenimiento para mis próximas vacaciones. Prometo enseñar fotos del proceso y del resultado final (sea cual sea) :D

Y si alguien más está interesado en tener su propio “macuario”, en el hueco de la escalera de mi facultad siguen teniendo la materia prima para comenzar sus trabajos.